La arena quemaba los corpusculos de Malpighi,
tuve hambre, sed, dudas y acaricie lentamente la paranoia.
El sol estrujaba mi carne, deshidrataba mi piel,
ahogaba mis membranas.
Mi esofago se pegaba por sus dos caras,
la carencia de líquido estaba alterando mi sistema.
A lo lejos divisaba espejismos que rumbeaban
entre la arena y se hacian humo al caminar.
Rogaba a los santos y mi Dios, un poco de serenidad.
No se hizo esperar mas la noche, que cayo
sin preguntar sobre el día,
la luna ya se habia reposado sobre el sol,
cubriendolo de todo mal.
Mi cuerpo empezaba a sentpir el stress del cambio
un frio q cristalizaba huesos penetraba mis epitelios mas desnudos.
En la inconformidad humana, anhele un nuevo sol, quemante,
pero abrigado.
Ahi fue cuando comence a preguntarme, indagarme y abstraerme
para lograr ver, como era yo, como eramos todos.
Nunca estaremos sanamente felices,
nunca sonreiremos inconscientes,
siempre habra una espiga cortante sobre nuestra
felicidad.
Eso se descubre en la soledad mis amigos.
En el misterio de encontrarnos.
Solo nosotros seremos felices, cuando entendamos, q vemos
a pocos metros de nuestras narices, q nos limitamos a lo primero,
q nos regocimamos en el conformismo de la queja.
Open your mind, open my mind, open your third eye.
1 comentario:
Estuve leyendo algunas cosas del blog y me gustaron asi como mucho. Segui asi, nunca dejes que se vaya de vos la inspiracion, el arte, la emocion y todas esas cosas locas que nos pasan a los artistas. Me alegro de haberte cruzado por la vida, vales mucho Sr. loco de la vida :D
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